¿Qué entendemos por «real»? Como medio y forma artística, el cine siempre se ha movido entre la realidad y la ficción. Esta dualidad va más allá de la cada vez más indistinguible frontera entre el largometraje y el documental. El juego entre la apariencia y la realidad se utiliza sobre todo en la narración de los largometrajes: las ilusiones del espectador o espectadora se convierten en fuente de suspense, en expresión del estado emocional de los personajes o en autorreflexión cinematográfica. El ciclo de cine GRIETAS EN LA REALIDAD está dedicado a esos momentos en los que la frágil construcción de la realidad se tambalea. Se presentan películas que juegan con perspectivas subjetivas, distorsiones espaciotemporales y momentos surrealistas. En cuanto al contenido, el espectro abarca desde identidades fragmentadas hasta mecanismos psicológicos, errores colectivos y fábulas modernas. Desde el punto de vista formal, esto se expresa en falsos documentales, un lenguaje figurativo surrealista y una narración deliberadamente irritante. La propia perturbación se convierte en un recurso estilístico y la ruptura en un recurso dramatúrgico.